Tras permanecer guardada por cuatro años, Gego entrega la Reticulárea en consignación al Museo de Bellas Artes de Caracas en 1974 para ser exhibida en la sala 1 del nuevo edificio del museo —diseñado, al igual que la antigua sede, por el arquitecto venezolano Carlos Raúl Villanueva (1900-1975)—.
Desafortunadamente no se conservan planos de esta instalación. En esta oportunidad, a diferencia de los montajes anteriores (véase los registros FG-2109 y FG-3504), la ambientación compartió un espacio abierto con obras de otros artistas y participó desde su lugar en diferentes exposiciones. Contrastando con las ediciones pasadas, los mecanismos de soporte e iluminación eran visibles, un aspecto muy cónsono con la desnudez de la arquitectura brutalista del nuevo edificio. Las piezas colgaban desde un dispositivo realizado con una malla industrial. A diferencia de las dos Reticuláreas del año 1969, no existe evidencia de que se pudiera circular por entre las piezas; antes bien, de acuerdo a las imágenes que se conservan, las piezas parecen estar muy cercanas unas con otras, ofreciendo un paisaje más condensado que en el de los montajes anteriores, por lo que se presume que el espectador debía bordear el perímetro de la instalación para poder apreciarla. La obra permaneció en este espacio hasta el año 1977, cuando fue mudada a un nuevo espacio en la Galería de Arte Nacional.
La bibliografía relacionada con esta obra puede verse en el apartado correspondiente a Reticulárea, 1969 (véase FG-2109).